Advertencia israelí
Un informe de investigación israelí advierte sobre el aumento de la amenaza que representan los drones suicidas operados por Hezbolá, señalando que la rápida evolución de este tipo de armamento supone un desafío sin precedentes para el sistema de defensa israelí y podría afectar sus capacidades operativas si no se realizan ajustes sustanciales en los métodos de interceptación.
Según el informe, publicado por el canal israelí Channel 12 Israel, los sistemas de defensa actuales ya no son suficientes para seguir el ritmo del desarrollo de drones de bajo coste, difíciles de detectar e interceptar, capaces de volar a baja altitud y operar en enjambres o mediante técnicas que reducen la eficacia de los sistemas de interferencia.
Amenaza creciente
El informe señala que los drones se han convertido en los últimos dos años en una de las principales amenazas para las fuerzas israelíes en la frontera norte y también para el frente interno, debido a su bajo coste y facilidad de producción en comparación con el elevado coste de los sistemas de interceptación.
Los autores del estudio consideran que la situación actual marca el inicio de una transformación más amplia en la naturaleza de las guerras, donde los futuros conflictos dependerán cada vez más de armas simples, de bajo coste, utilizadas de forma masiva con tácticas precisas.
Lecciones de Ucrania
El informe cita la guerra en Russian invasion of Ukraine como un claro ejemplo de la rápida evolución en el uso de drones, señalando que Israel no ha aprovechado suficientemente esa experiencia, pese a los avances acelerados en capacidades ofensivas y defensivas relacionadas con estos sistemas.
También advierte sobre la transferencia de tecnologías utilizadas en Ucrania hacia Oriente Medio, y prevé la aparición de drones de ataque más avanzados en el escenario libanés en un futuro cercano.
Evaluaciones de seguridad
Según estimaciones del aparato de seguridad israelí, Hezbolá opera una red de alrededor de 100 especialistas en drones en el sur del Líbano. El grupo habría lanzado unos 160 drones contra fuerzas israelíes, de los cuales cerca de 90 estarían directamente vinculados a sus operadores.
El informe añade que Hezbolá emplea en algunas operaciones un método en dos fases: primero envía un dron de reconocimiento para identificar objetivos y luego un dron cargado de explosivos para atacarlos con precisión.
Debilidades defensivas
El informe identifica varias debilidades en el sistema defensivo israelí, entre ellas la limitada capacidad de los radares para detectar drones pequeños y de baja altitud, la dificultad para enfrentar ataques en enjambre y la gran diferencia entre el bajo coste de producción de los drones y el alto coste de los misiles interceptores.
También advierte sobre la posible introducción de drones más avanzados, como el dron ruso «Lancet», en el frente libanés, destacando su difícil detección y su capacidad para atacar con precisión vehículos blindados e infraestructuras.
Recomendaciones urgentes
El informe recomienda la creación de una fuerza de trabajo conjunta entre el ejército y el sector civil para gestionar el expediente de los drones, coordinar inteligencia, desarrollo industrial y adquisiciones, y dotarla de un presupuesto independiente y poderes ejecutivos para acelerar la incorporación de nuevas tecnologías.
El documento concluye que la naturaleza de los conflictos militares está cambiando rápidamente y que la superioridad en las guerras futuras no dependerá únicamente de sistemas defensivos pesados, sino de la capacidad de desarrollar soluciones flexibles, de bajo coste y de adaptación rápida ante amenazas emergentes, en un contexto en el que los drones se consolidan como un elemento central en el frente norte.