Las denominadas "zonas piloto" son áreas seleccionadas para servir como mecanismo de retirada gradual de las fuerzas israelíes y transferencia de responsabilidades al Fuerzas Armadas Libanesas, de acuerdo con el acuerdo marco firmado entre Líbano e Israel el 26 de junio de 2026. El acuerdo establece que el Ejército libanés asumirá el control total de estas zonas una vez verificado el desarme de los grupos armados no estatales y el desmantelamiento de su infraestructura militar.
El texto del acuerdo no identifica las zonas de forma específica. Su tercer artículo establece que las Fuerzas de Defensa de Israel y las Fuerzas Armadas Libanesas acordarán inicialmente dos zonas piloto, mientras que las restantes serán definidas posteriormente mediante consenso entre ambas partes.
El 1 de julio de 2026, la Corporación Pública de Radiodifusión de Israel informó, citando fuentes conocedoras del proceso, que la puesta en marcha del plan había sido aplazada hasta alcanzar un mecanismo conjunto de supervisión entre los ejércitos israelí y libanés.
Aunque el acuerdo no menciona localidades concretas, el diario israelí Haaretz, citando fuentes militares, informó que el Ejército había seleccionado tres localidades del sur del Líbano para la primera fase: Froun, Ghandouriyeh y Zawtar Occidental. Según el periódico, las fuerzas israelíes mantienen posiciones en Froun y Ghandouriyeh, mientras que no permanecen de forma permanente en Zawtar Occidental.
Haaretz y otros medios israelíes sostienen además que Israel no ejerce un control efectivo sobre estas tres localidades, aunque habría realizado incursiones esporádicas en ellas como parte de propuestas del Mando Norte relacionadas con la aplicación del alto el fuego.
Por su parte, Mazen Ibrahim, director de la oficina de Al Jazeera en el Líbano, afirmó que las autoridades libanesas no han confirmado que Froun y Zawtar Occidental formen parte de las primeras zonas piloto. Añadió que la delegación libanesa que participó en las negociaciones señaló que dichas zonas deben corresponder a territorios ocupados de los que Israel se retire antes del despliegue del Ejército libanés.
Ese mismo día, la radiodifusión pública israelí informó que la aplicación del plan había sido pospuesta hasta acordar un mecanismo conjunto de supervisión. Según el informe, Israel exige un sistema de verificación que garantice el control efectivo por parte del Estado libanés y la ausencia previa de combatientes vinculados a Hezbollah antes de completar la transferencia.